Todo sobre la chía

No hay diferencias significativas entre los dos colores, con la excepción de los antioxidantes que son ligeramente más altos en la semilla negra

No es necesario remojarlas. Las semillas de chía se "abrirán" en su sistema digestivo y le brindarán a su cuerpo todos sus beneficios. Esta falsa creencia se debe a otras semillas, como la linaza, que deben remojarse debido a que su cubierta externa es muy dura y no es soluble en el sistema digestivo.

Sí, las semillas, los aceites y los polvos tienen sabores de nuez muy ligeros, por lo que puedes usar SOW en todas tus preparaciones, sin importar si son saladas o dulces.

No, las semillas de chía SOW mantienen sus propiedades nutricionales con calor. Puedes usarlas en una preparación obteniendo su efecto gelatinoso, o agregarlas al final para obtener un efecto crujiente y decorativo.

Los niños mayores de dos años pueden consumirlas. Los pediatras no recomiendan el consumo de ningún tipo de nueces o semillas a niños menores de esta edad porque, aunque no está comprobado, existe el riesgo de que desarrollen alergias a estos alimentos.

Sí, los niños menores de dos años pueden obtener los nutrientes de chía a través de su aceite. Puedes agregar una cucharadita de ACEITE DE CHÍA SOW a papillas, compotas o a sus comidas favoritas.

La mejor manera es guardarlos en un lugar fresco y seco. Además, si ya ha abierto el paquete, guárdalos en un contenedor bien cerrado.

Lo ideal es guardarlo en un lugar fresco, seco y oscuro. Una vez que lo abras, debes guardarlo en el refrigerador para aumentar su vida útil.

Las semillas de chía, como todos los alimentos, tienen calorías. El consumo recomendado, de dos cucharadas diarias, contiene 93 calorías. Esta cantidad no es suficiente para aumentar de peso si es parte de una dieta saludable.

La ingesta mínima recomendada de ALA omega-3 por parte de la FAO/OMS y el USDA para un adulto es de 1.2 a 1.5 gramos por día. Con solo una cucharadita de ACEITE DE CHÍA SOW al día, obtendrás los requerimientos diarios de un adulto.

No se ha demostrado que el ácido graso alfa-linolénico (omega-3 de origen vegetal) tenga alguna interacción con otros nutrientes. Tampoco hay evidencia de que la semilla o el aceite de chía interfiera con los tratamientos farmacológicos. Sin embargo, si tiene un problema de salud, siempre es mejor consultar a su médico o nutricionista.

Las personas con diverticulitis no deben consumir semillas de chía, como ninguna otra semilla pequeña. Se han realizado pruebas de alergenicidad en humanos sin encontrar que produzcan reacciones alérgicas. Sin embargo, si sufre de alergia a alguna semilla oleaginosa, como maní o nueces, debe ser cuidadoso al consumir productos derivados de chía.

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